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Explora esta sección y descubre propuestas sobre cómo trabajar con tus asesorados, comunicarte con ellos, establecer empatía y brindarles retroalimentación. También encontrarás algunas recomendaciones y estrategias para mejorar como asesor. No te olvides de compartir tus opiniones y experiencias en los comentarios.

 

La memoria es un punto clave en materia de aprendizaje. Lieberman, 2012 afirma que la memoria es esencial para el aprendizaje ya que es la responsable de que la persona pueda retener información aprendida previamente.  Usamos la memoria prácticamente para todo. Es importante no solamente para la vida académica sino para tener una mente saludable. En la universidad, el alumno se ve expuesto a una gran cantidad de información que tiene que memorizar. En virtud de esto, es de suma importancia que el asesor conozca técnicas memorísticas que encaminen a tu asesorado a formar el hábito del aprendizaje permanente.

La memoria es “un sistema que permite al organismo que lo posee obtener y representar información del entorno, mantenerla durante periodos variables de tiempo y recuperarla y usarla de manera adecuada en el momento oportuno” (POUSADA, M., de la FUENTE, J. 2005, p. 188). Es decir, la memoria funciona como diferentes sistemas en donde cada uno obtiene y guarda distintos tipos de información del contexto que rodea a la persona. Es así como la memoria se divide en memoria sensorial, de trabajo y a largo plazo. La memoria a largo plazo es la que nos interesa ya que es en ésta donde se almacenan los conocimientos del mundo y de nuestro pasado además del lenguaje y otras áreas del conocimiento. (Pousada, 2012) afirma en su libro El déficit en los mecanismos de inhibición como hipótesis explicativa de la pérdida de memoria asociada a la edad  que dentro de la memoria se encuentran ciertos subsistemas encargados de procesar la información y recordar eventos específicos. La clave para el aprendizaje de ciertos contenidos universitarios es lograr “depositarlos” en la memoria a largo plazo especificamente dentro de la memoria declarativa.

Pero, ¿cómo se puede lograr esto? La clave está en la actividad, es decir, que el alumno estudie la información de manera activa. Para esto se deben considerar que la memorización y la comprensión están ligadas, no es posible memorizar sin hacer el esfuerzo de relacionar y ordenar. Éstas son algunas técnicas para memorizar contenidos de manera activa y ordenada:

  • Organizar: Facilita a la mente unos contenidos relacionados entre sí y englobados en marcos de referencia. Para memorizar gran cantidad de datos se pueden dividir en grupos reducidos que compartan similitudes. Puede recalcarse al asesorado que este paso ya implica un tipo de memorización ya que la memoria consiste en una serie de ordenaciones y relaciones semánticas.

  • Grabación: Este es el método tradicional de memorización. Sin embargo, un consejo es hacerlo con música, es decir, repetir las palabras pero con un ritmo acompasado. La otra manera de grabación es a través de la repetición en voz alta o cantando, literalmente, ciertas fechas o contenidos numéricos. Cabe recalcar que la estrategia de grabación es solo un complemento de estudio y sirve mejor cuando se usa en información concreta como fechas, lugares, nombres, etcétera.

  • Acrósticos: Son palabras inventadas y sin significado que se forman con las iniciales de una serie de conceptos por memorizar, por ejemplo: “holecomere” para recordar las técnicas de estudio, hojear, leer, comprender, memorizar y repasar.

  • Imágenes mentales: Asociar una imagen mental a un concepto. Por exageración, es decir, introduciendo desproporciones a las imágenes para que sean inusuales o sorprendentes y así recordarlas. Esta técnica funciona muy bien para personas que son más visuales que auditivas. Por movimiento, es decir, construir una historia de imágenes de los conceptos a memorizar.

  • Repasar: Cumple la función de actualizar los contenidos adquiridos para reducir la pérdida de de conocimientos. Se debe realizar un repaso inicial, el mismo día que se ha estudiado; repaso de mantenimiento, después de tres días de haber estudiado y el segundo a la semana; repaso final, que se realiza un día o dos antes del examen.

 

Como puedes ver, las técnicas memorísticas están relacionadas con la comprensión y la actividad del estudiante. La finalidad es hacer del conocimiento una experiencia de tipo “episódica” para que los contenidos puedan ser almacenados y retenidos por la memoria a largo plazo que es la que ayuda a recordar conceptos en períodos largos de tiempo.

 

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Armando Alemán Juárez

Biografia

Pedagogo por la Universidad Panamericana, especialista en desarrollo de contenido e investigación del Centro de Innovación Educativa (CIE).

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Fuentes de Consulta

Lieberman, D. (2012).  Aprendizaje y Memoria. Investigación y Ciencia  (En Línea) 2013, (439) recuperado de http://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/num...
NUÑEZ, Manuel. (1998). Cómo estudiar. Técnicas y ejercicios para mejorar la memoria y la comprensión. Barcelona: Ediciones de Librerías , S.A.
POUSADA, M., de la FUENTE, J. (2005). Gerontología: actualización, innovación y propuestas. Envejecimiento y cambio cognitivo. PINAZO, S., SÁNCHEZ, M. España: Pearson Educación.

Material Externo

Aquí podrás revisar un documento de Charles Sturt University sobre habilidades de estudio y de memoria: http://www.wiu.edu/advising/docs/study_skills.pdf
 Puedes recomendar esta aplicación gratuita para que tu asesorado se prepare para los exámenes: http://www.examtime.com/notes-software/